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Vicky Salcedo Vidente · Tarot de Marsella · Bilbao Llamar, a cualquier hora 944 774 973

¿Tarot presencial en Bilbao? Atiendo por teléfono

Te lo digo de entrada para que no pierdas el tiempo: no recibo en casa ni tengo consulta abierta. Echo el Marsella por teléfono y por WhatsApp, desde Deusto, a cualquier hora. Y te cuento por qué no se pierde nada.

Por qué

Por qué no recibo a nadie

Desde que llegué a Bilbao, en 2009, atiendo por teléfono. Mi casa es mi casa: Arantza trabaja muchas tardes en el cuarto de al lado, y no es sitio para recibir a nadie.

Y hay otra razón, que es la tuya. Por teléfono puedes llamar a las once de la noche, en zapatillas, sin cruzarte con nadie en el portal. No tienes que coger el metro con la lluvia ni pedir una tarde libre. Y lo que te preocupa se dice mejor cuando nadie te está mirando.

Calle de viviendas de Deusto con los miradores blancos, la acera mojada por la lluvia y hojas de otoño en el suelo
Deusto con lluvia: mejor llamar desde casa.

La lectura

Lo que no cambia por teléfono

  • Las cartas. Las echo yo, en mi mesa, con la misma baraja. Te nombro las que salen y cómo salen.
  • Lo que veo. Lo que me llega del tiempo no necesita verte la cara: me basta con tu pregunta.
  • El plazo. Te lo doy igual: en semanas o estaciones, y con algo que hacer esta semana.
  • El precio. Lo sabes antes de empezar. Con precio cerrado, desde 9 € el cuarto de hora.

Al teléfono

Dos formas de pagar la llamada

944 774 973

Precio cerrado, pagado antes de empezar

  • 9 € 15 minutos
  • 15 € 30 minutos
  • 25 € 60 minutos

IVA incluido. Con tarjeta Visa o Mastercard, Bizum, PayPal, Google Pay o Apple Pay.

806 408 828

Se cobra en tu factura de teléfono

  • 1,21 €/min desde fijo
  • 1,57 €/min desde móvil

IVA incluido. Solo para mayores de 18 años.

Preguntas

Sobre la consulta en persona

¿No tienes consulta en Bilbao?

No. Trabajo desde mi casa de Deusto, y mi casa no es una consulta. No recibo a nadie.

¿Se pierde algo por teléfono?

Nada que importe. Las cartas las echo yo igual, en mi mesa, y te digo las que salen. Lo que necesito de ti es tu voz y tu pregunta, no tu cara. Mucha gente, además, cuenta por teléfono lo que en persona no se atrevería.

¿Y si quiero ver las cartas?

Te las nombro una a una, y si quieres te digo cómo están puestas, derechas o del revés. Es lo que hago siempre.

¿Conoces a alguien que atienda en persona?

No recomiendo a nadie. Si buscas una consulta presencial, mira que te digan el precio antes, que no te prometan nada y que no te ofrezcan trabajos ni limpiezas.

¿Puedo llamar desde la calle o desde el trabajo?

Puedes, pero te va a ir mejor desde un sitio tranquilo, donde puedas hablar sin que te oigan. Quince minutos bastan para una pregunta.

Desde tu casa, a la hora que quieras