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Vicky Salcedo Vidente · Tarot de Marsella · Bilbao Llamar, a cualquier hora 944 774 973

¿Cuánto falta? Lo que el tarot puede decir de los plazos

Nadie honesto te puede dar un día. Lo que sí se puede decir es en qué punto está lo que esperas y cuánto falta, más o menos: semanas, una estación, o no este año.

De dónde lo saco

En el campo todo es cuándo

Pasé dieciocho años en la viña de mi familia, en Haro. Podar en invierno, atar en primavera, vigilar el envero al final del verano, vendimiar en otoño. Ahí aprendí lo único que de verdad sé de los plazos: nada llega el día que tú quieres, pero todo tiene su estación.

Un viticultor no sabe el día de la vendimia en primavera. Pero sabe si va temprana o tardía, si la uva está verde o ya cambia de color, y cuánto falta, más o menos. Eso es lo que te doy yo: el punto en que está lo tuyo y la horquilla.

Calendario de pared de papel con un dibujo de cepas y muchas anotaciones a lápiz, junto a una ventana con lluvia
El calendario de la pared, de labores y no de lunas, lleno de apuntes míos.

La escala

Los cuatro puntos en que puede estar algo

Antes de echar las cartas te digo cómo lo veo. Es lo que me llega del tiempo, desde que era una cría que olía el granizo: no veo hechos, veo estados. Las cartas lo confirman o lo matizan.

  1. Verde

    Meses, o no este año

    No es tiempo todavía. Lo que esperas existe, pero no ha empezado a cambiar.

  2. En envero

    Semanas

    Ha cambiado de color y se mueve, pero aún no está para recoger.

  3. Maduro

    Ya

    Es ahora. Si esperas más, se echa a perder.

  4. Pasado

    Toca otra cosa

    Eso ya fue. Lo que queda es soltarlo y mirar a lo que viene.

Y el plazo lo digo en estaciones o en semanas: «esto va para antes del invierno», «cuenta semanas, no meses», «esto no se recoge este año». Nunca un día, y nunca el nombre de un mes.

Las cartas

Cómo leo el tiempo en el Marsella

Para un plazo echo tres cartas, en este orden:

  1. Lo que se está cerrando. Lo que ya termina y deja sitio.
  2. Lo que está madurando. Lo que se mueve, aunque todavía no se vea.
  3. El tiempo que falta. La carta que me da la horquilla: semanas, una estación, más.

Al teléfono, si la pregunta es grande, echo la rueda del año: siete cartas, una por cada paso del ciclo, de la poda a la vendimia. Ahí se ve dónde está la persona y qué le viene detrás.

Leo también las invertidas. Una carta del revés me dice que algo está frenado, y eso alarga el plazo: lo que estaba en envero se queda en envero un tiempo más.

Lo que no

Lo que ningún plazo te puede dar

  • Un día, ni un mes. «Te va a escribir el catorce» es una frase inventada, venga de quien venga.
  • Una garantía. Un plazo es orientativo. Hay años de helada: cosas que no dependen de ti ni de nadie, y que cambian lo que estaba previsto.
  • Plazos de salud. Cuándo se va a curar alguien no lo leo, ni en semanas ni en estaciones.

Lo que sí te da un plazo es una manera de esperar sin volverte loca. Saber que algo va para meses te deja vivir los meses.

Preguntas

Sobre los plazos

¿El tarot puede decir cuándo va a pasar algo?

Puede decir cuánto falta, más o menos, y en qué punto está: si es cuestión de semanas, de una estación o de no este año. Lo que no puede decir con honestidad es un día. Quien te lo da, se lo inventa.

¿Por qué no me das un mes, aunque sea aproximado?

Porque un mes es una fecha con otro nombre. Si te digo «en marzo», vas a pasarte febrero mirando el calendario y marzo esperando cada mañana. Si te digo «antes del verano», te dejo vivir mientras tanto.

¿Cómo sé si lo que me dices se cumple?

Por el estado, no por el día. Si te digo que algo está en envero, en unas semanas tendrías que ver que se mueve: un mensaje, una llamada, un cambio de actitud. Si pasa el tiempo y sigue igual, vuelve a preguntar: a veces lo que estaba en envero se para, igual que una uva que no acaba de madurar un año frío.

¿Sirve para cualquier pregunta?

Para casi todo lo que se espera: una persona, un trabajo, una respuesta, una mudanza, un cambio. No para la salud, ni para embarazos, ni para loterías: eso no lo leo, ni con plazo ni sin él.

¿Qué hago mientras tanto?

Podar. Siempre hay algo que puedes quitar ahora para que lo otro crezca mejor: una costumbre que te tiene pendiente del móvil, una conversación que estás evitando, una puerta que ya no se va a abrir. Al final de cada lectura te digo qué.

¿Lo verde puede madurar antes si hago algo?

Casi nunca. Lo que sí puedes hacer es no estropearlo: forzar un tiempo es la manera más segura de echar a perder lo que estaba madurando. Mi padre vendimió una vez antes de tiempo porque tenía prisa, y ese vino no lo quiso nadie.

Dime qué estás esperando

Te digo en qué punto lo veo y cuánto falta, más o menos. La primera, gratis y en un audio.